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Obra: Catedral de Puebla Época: 1640 Lugar: Puebla, México 
La Catedral de Puebla es el edifico más representativo del casco antiguo de la Ciudad, el cual es tan hermoso que ha sido declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. El templo de corte clásico, construido por el Obispo español Palafox durante el Virreinato, tiene el sello creativo inconfundible del carácter mexicano en esa combinación feliz de fachada de piedra y fachadas estucadas. Torre de cinco metros cuadrados culminada por bóveda catalana redonda coronada por un templete. Una gran bóveda central, ventanas románicas que conviven con otras rectangulares, que dialogan su manera con otras con arcos de medio punto, incluso alguna con triángulo clásico griego. Por dentro su decoración es barroca. Ahí está ese atrevimiento creativo con su mezcla de estilos que sin embargo visto en conjunto es agradable, como pasa tantas veces con los monumentos mexicanos. El conjunto del tejado está salpicado de puntos de lanza cuadrados, apuntando hacia el cielo buscando expresar el concepto de templo radiante. No es para menos, porque la sorpresa y el gran tesoro diferencial de la catedral lo encontramos en el interior, en su techumbre abovedada por conjuntos, con su magnífica narrativa sobre la constitución del Universo. Cada bóveda, cada porción de techo en arco, algunas trianguladas representa un pluri universo, construído de universos que se van desmaterializando y sutilizando conforme se acercan a su corazón o sol central, o Paraíso. Para encontrar una narrativa arquitectónica de esta calidad tenemos que irnos a Italia o a los cuadros de Alex Grey, quien lo matiza con más precisión, diciendo que todos los universos son individuales, giran por sí mismos con sus galaxias y están unidos por la fuerza del amor (llamas) y la inteligencia consciente (ojos).  Desde la perspectiva del tema tratado, la Catedral de Puebla es una pieza única, que reina en el casco histórico de una ciudad con una notable identidad cultural. |